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lunes, 9 de enero de 2012

Cazorla III

La cara opuesta de la Sierra no tenía demasiada nieve, ésta se había ido deshaciendo y cada no muchas curvas una pequeña cascada surgía de las vaguadas por entre el bosque, como la que vemos a continuación.


Tanta nieve, tanto agua por todas partes, y el aviso de nuestros acompañantes nos hacían ya esperar esta magnífica cascada que apareció en medio de la bajada.

El agua de estos ríos y arroyos es el lugar perfecto para los arces, concretamente para este Acer granatensis, con esta preciosa coloración otoñal entre amarillos, naranjas y rojizos, de una intensidad que hacía imposible no fijarse en él.


Y en un lugar tan impresionante y precioso, no podía faltar un área recreativa, pero en este caso no eran campistas, senderistas, ni domingueros los que ocupaban sus mesas sino que lo hacían un pequeño grupo de gamos Dama dama, que se alimentaban entre otras cosas de algunos restos dejados en las mesas por los humanos ocupantes que habían estado no mucho antes.


Pero por desgracia todo toca a su fin, y el fin nuestro fue el principio de otra cosa. Las aguas que bajaban desde diversos puntos pista arriba se unían aquí para dar comienzo en tierras andaluzas al río de Guadalquivir. Y aquí me podéis ver a mí, la mitad del equipo de la consultoría ambiental aspra, desplazado a Andalucía.


Aquí está el nacimiento del Guadalquivir. Hermosa tierra aquella, gracias a Vanesa y David por su hospitalidad, por acogernos tan bien, hacernos más agradable el trabajo y enseñarnos estas joyas de la naturaleza.


Fin de un día inolvidable.

viernes, 11 de marzo de 2011

Cuernos vs cuernas

Hoy el tema va de cuernos, y es que para la mayoría de la gente no está muy claro a veces lo que son cuernos, y lo que no lo son.

Me explico, se habla normalmente de que en los ciervos, gamos o corzos (los cérvidos en general) sólo los machos tienen cuernos, y la realidad es que ni machos ni hembras los tienen en este grupo, sino que lo que tienen son cuernas. Los cuernos son cosa por ejemplo, de las vacas.

El cuerno, lo que tienen las vacas son perennes, realmente es una estructura ósea con una cubierta, una especie de funda, córnea por encima. Ese hueso está irrigado y enervado por dentro y para una vaca es realmente doloroso, la rotura o pérdida de un hueso.


La cuerna también de hueso no tiene más que irrigación en la parte externa mientras está creciendo. Por encima de este hueso el cérvido tiene una recubrimiento fino que lleva los nutrientes necesarios para la formación del hueso. Cuando este ha dejado de crecer el recubrimiento se seca y se cae quedando el hueso sin irrigación ni enervación de ningún tipo. Está unido a la base del cráneo mediante un disco que puede desprenderse, cayéndose cada año y renovándose sin que el animal sufra.


Así pues estas son las diferencias entre cuernos y cuernas, también llamadas estas últimas astas.

jueves, 3 de marzo de 2011

Luces y sombras de un bosque milenario (parte III)

Pero los moquillos, como se les llama a las semillas rodeadas de un adorno carnoso llamado arilo, no siendo atrayentes para la mayoría de los mamíferos, no se encuentran a salvo de las aves, que las digieren mal pero lo suficiente para favorecer la germinación posteriormente. Entre los  mamíferos son los tejones los que mayor uso hacen de los arilos y las semillas, pudiendo encontrar rastros de excrementos de estos animales plagados del dulce manjar, si bien hay que tener en cuenta que este dulce manjar (el arilo rojo) lleva en su interior la semilla venenosa. 

Arilos de Tejo
Sin embargo, el uso que los animales hacen de los arilos y semillas no es tan dañino como el que en ocasiones nos encontramos. Un mal que parece invisible, puesto que difícilmente pillamos al infractor pero cuya huella queda grabada en la piel de estos colosos, sin ningún género de duda. 

Corteza roída de un Tejo
En ocasiones las brechas que vemos alargadas con los dientes marcados dan pavor. Quizás si la gestión cinegética fuera la debida no veríamos peligrar estos colosos porque además de estos daños, el mayor, es la escasez de árboles jóvenes que puedan renovar este bosque en los años venideros.

¿Pero quien es el causante de este desaguisado?

Corteza roída con marcas de dientes
 Pues con culpa o sin culpa son los Gamos Dama dama, los culpables de estos problemas, digo con o sin culpa porque nadie les preguntó en los años 60 si querían que les trajeran a esta Sierra a la que eran ajenos, a vivir. Nadie les preguntó si querían estar en una zona con abundante comida, sin depredadores naturales, con buenos refugios y mejor clima. Imagino que hubieran dicho que sí, pero tampoco nadie se preocupó de lo que podía pasar al soltarles aquí, sólo de que tendríamos caza mayor en la zona. Y la verdad que la caza parece ser la única posibilidad de salvación del que debería de ser ya Monumento Natural del Bosque de Tejos de la Sierra del Sueve. 

Machos de gamos peleando en un claro del bosque de Tejos del Sueve
Última entrega de la serie Lunes 7 de marzo en torno a las 11 de la mañana.

lunes, 21 de febrero de 2011